“No lea la Biblia tradicionalmente porque sus padres lo lean. No lo lea supersticiosamente como si se va a entregar un cierto encanto religioso.No lo lea educativo, para conocer los hechos. No lea de manera profesional para el material en su lección o su sermón. No la lea con curiosidad sólo para que pueda llevar a cabo las últimas preguntas y respuestas bíblicas y parecer ser un erudito. Léelo, porque es alimento. Leela porque no se puede vivir sin ella”
(John MacArthur,El cultivo de un hambre de la Palabra de Dios)
Desead como niños recien nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcais para salvacion. 1 Pedro 2:2